
Me doy cuenta de mi ignorancia, a penas sé nada del país lo primero que alcanzo a pensar es que es demasiado grande para conocerlo en quince días, me abruma la cantidad de cosas que encuentro por Internet, lugares increíbles, coloridos y muy diferentes de cualquier rincón de mi entorno.
Nombres de ciudades resuenan en mi cabeza, Essaouira, Marrakech, Chefchouen, Menkes, Merzouga, un sin fin de nombres que no sé pronunciar casi ni escribirlos y de momento mucho menos ubicarlos. Veo fotografías de cascadas, no sé donde se hallarán, pensaba que era un lugar árido, desértico y no dejo de sorprenderme ¿Será que todo allí es tan misterioso?
Me empieza a resultar caótico, necesito centrar mi búsqueda en lugares no tan turísticos, buscamos cultura y espacios inolvidables alejados quizá de lo convencional, ¿pero acaso no es todo Marruecos así? Excluir lugares que ahora creo demasiado turísticos acaso no sea tan buena idea, serviría como punto de partida para descubrir la realidad.
Busco mapas detallados, mido distancias, recorro lugares a través de la mirada sorprendida de los que ya han recorrido estas tierras, me dejo llevar por sus recomendaciones ¿qué mejor que fiarse de alguien que ya ha estado en el lugar, que ya ha respirado su aire y saciado su hambre? Muchos viajeros advierten en sus páginas lugares a los que no dedicar demasiado tiempo, no porque no tengan su encanto sino porque desperdiciaría un tiempo precioso para conocer otros aún más espectaculares...
De pronto en mi búsqueda tengo mi primer choque con su cultura-religión, para mí todo está unido. Ramadán. Las recomendaciones que encuentro son no comer por la calle ni beber alcohol, ningún problema, me resulta extraño que en algún lugar se diga que no es buena fecha para viajar, el respeto es la base de toda relación con las personas y porqué no, con un país entero.
Busco información sobre el significado del Ramadán para los musulmanes. Los cinco pilares (en árabe, أركان الإسلام arkān al-islām) constituyen los preceptos fundamentales del islam sunní, obligatorios para todos los musulmanes. Son cinco: profesión de fe, oración, limosna, ayuno y peregrinación a La Meca. El ayuno es una forma de purificarse por dentro, pero también por fuera, no solo es ayuno, es comportamiento, es disciplina, es oración para acercarse a Dios y alejarse del infierno.
Repasando la información me doy cuenta de mi error, he equivocado las fechas y no viajaremos en Ramadán, casi me da pena no poder conocer de cerca como lo viven, hubiera sido una experiencia enriquecedora para todos.
Continúo mi búsqueda, más nombres aparecen en mis notas, Fes, Ouarzazate, Atlas, y otros muchos. Ahora ya conseguí un mapa de papel y ubico mejor los lugares, todos los nombres aparecen, es fácil con una mirada a mis círculos trazados con lápiz perfilar una ruta posible, sólo me queda recomponer la información y convencer a los compañeros de visitar alguno de estos lugares. ¡Estoy impaciente por saber que lugares diferentes habrán descubierto ellos!
